Ayer estuve de cumpleaños, lejos el mas frío de todos mis cumpleaños...lleno de trabajo, conflictos innecesarios y desgaste, sin cantos, sin torta, sin velas...Pero la verdad es que no me importa mucho, es mas, no es eso lo que me tiene con un hoyo en el pecho. Ayer revisaba unos poemas que escribí hace 10 años atrás, hablaban sobre el "decir adiós" y la verdad me gustan y me recuerdan momentos tristes en que me descargaba con letras...actualmente he perdido la costumbre de intentar hacer "arte" con mis sentimientos, simplemente los siento y punto. Al re-leer esos poemas muestran la prueba fehaciente de lo que comente en el post anterior, sigo tan vulnerable y débil como siempre...10 años después me siguen dando penas las despedidas...y es en ese aspecto en el que quisiera ser a prueba de balas. Por supuesto que uno ve pasar mucha gente en su vida, y así como vienen se van y da lo mismo, es mas, hace 10 años que no me sentía así y creo que podre superarlo totalmente, pero estas semanas grises y fomes que tengo que soportar hasta que mi cerebro encuentre otra fuente de estímulos para la secreción de serotonina, dopamina, etc no sera fácil...pero tampoco sera imposible.
Bueno, hay que continuar con el día...esta vez sigo sin ser a prueba de balas y la pena de vez en cuando me paraliza, pero nunca eso ha sido excusa para no seguir trabajando...al menos para mi.


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